Páginas

Twitter

twitter: @FUTBOLCARIBE1 / FACEBOOK: FutbolCaribe Mas

IDIOMA

5.20.2011

GRAN REPORTAJE A FALCAO GARCIA

Miércoles 18 de mayo de 2011
Falcao García, un astro con los pies sobre la tierra

Reportaje exclusivo en Oporto con el goleador colombiano, ahora campeón de la Liga de Europa.
El río Duero va lentamente hacia su final: a pocos metros lo espera la desembocadura en el océano Atlántico. La taberna más antigua de Oporto, según reza su cartel, está abarrotada de gente. En una mesa se sienta una docena de jóvenes, ubicados de manera que todos puedan ver la televisión. Juega su equipo, el Porto.

Los muchachos conversan en voz baja. Comen franceshinas, una especie de sándwiches típicos de la zona. Hay un ambiente más romántico que alborotado. De lejos se cuelan notas de fado, ese ritmo melancólico de Portugal. La tranquilidad imperante dista mucho de la imagen de un grupo de fanáticos que ve a su equipo.
De pronto una ráfaga cae. Es como si se soltara una tormenta: los jóvenes tranquilos de la mesa del lado se desatan. Gritan,  manotean, saltan. Suenan pitos, chocan manos. Falcao García acaba de meter gol.
El fútbol rompe la tranquila rutina de Oporto. Las imágenes de Falcao y Hulk (como se conoce a Givanildo Vieira de Souza), jugadores estrella de ese equipo, lucen en banderolas que se venden al lado de gallos de cerámica, manteles y delantales en las tiendas de recuerdos para turistas.
Todo el mundo en Oporto sabe quién es Falcao, Radamel Falcao García, ese samario que los ha hecho tocar el cielo desde el Duero gracias a sus goles. Todo el mundo en Oporto coincide en que es un gran jugador y todo el mundo agrega que es buena persona. No andan con camisetas que exhiba su cara ni hay grafitis que lo alaben (actos poco propios de la discreción de los habitantes), pero la admiración y el cariño se sienten cuando hablan de él.
La ciudad está orgullosa del equipo, que concentra buena parte de la actividad deportiva. En sus impresionantes instalaciones de entrenamiento -con varias canchas y un hotel propio para que los jugadores descansen- se desarrollan algunas de las escuelas que preparan dos mil niños que sueñan con convertirse, algún día, en una estrella del balompié. Sueñan con ser Falcao.
Falcao también soñó, de niño, con ser lo que es ahora. Lo cuenta a EL TIEMPO después de un entrenamiento, tras vestirse y peinarse meticulosamente, en el centro entrenamiento de Gaia, en Oporto.
¿Tuvo que sacrificarse mucho en su niñez para llegar a ser un futbolista reconocido hoy?Sí, estoy convencido de que me perdí de mucho. Hubo miles de cosas que no pude disfrutar y vivir, que perdí por la dedicación y la entrega al fútbol. Pero no me arrepiento. Estoy muy alegre por lo que soy, porque siempre soñé con ser esto. En todo caso a veces hubiera anhelado vivir cosas típicas de los adolescentes, disfrutar sin tener tantas responsabilidades o autopresiones; simplemente haber vivido la vida más relajado y sin tanta obsesión. Nadie me impuso nada: es algo que yo mismo manejaba porque quería ser lo que soy hoy.
En ese esfuerzo siempre contó con el apoyo de su familia... [Su padre, el exfutbolista Ramadel García, fue su mentor, y su madre, Juana, lo cuidaba tanto que hasta le hacía masajes en los pies con aceite].
Sí, más allá de la sangre futbolística que traía por parte de mi padre, me apoyaron en todo momento en el sueño de convertirme en deportista. Comprendieron muy bien los objetivos y metas hacia el futuro. Acoplaron el estilo de vida y los estudios para poder realizar mi sueño, sin descuidar el colegio que en su momento era lo más importante. Todos sacrificaron parte de su vida para que yo pudiera ser lo que soy hoy.
¿Quiénes eran sus ídolos en el fútbol cuando era pequeño?No había uno en especial. En lo deportivo, Maradona fue un excelente jugador. En mi época me marcó mucho Ronaldo, el brasileño, que tuvo momentos en que los que se destacó bastante. Para mí constituyó uno de los referentes a los cuales siempre apunté. Pero no hubo uno en sí que yo dijera: "quiero ser como él". A cada jugador le podía admirar una cualidad determinada.
¿Y quiénes han sido sus ídolos fuera del fútbol?Creo que conocer a Jesús en mi vida ha sido algo muy importante, una aventura de la que estoy muy alegre, que me ha ayudado a llevar una vida ordenada. También he tenido gente a mi alrededor a la que he admirado en diferentes aspectos. No son perfectos, porque todos los humanos cometemos errores, pero sí he admirado a mi mamá y a mi papá, de quien he aprendido mucho.
Falcao está contento porque dentro de pocos días recibirá la visita de su padre, y un poco más adelante irá a Colombia. Su familia vive en nuestro país. Él permanece en Oporto con su esposa, la argentina Lorelei Tarón. Todavía no tienen hijos.
¿Hace cuánto se casaron?Tres años. Salí de Colombia muy joven, a los 14, y en realidad me hice hombre en Argentina, donde pasé ocho años y medio. A mi esposa la conocí en la iglesia a la que acostumbraba a ir.
¿Como es un día cualquiera suyo aquí, en Oporto?Entrenamos por las mañanas y tenemos libres las tardes. Tres veces por semana estudio en las aulas de inglés, aunque con frecuencia no puedo cumplir el horario porque tenemos muchos viajes y compromisos. Sin embargo, intento faltar lo menos posible. Por las tardes descanso. Voy al cine, leo un libro. Siempre estoy ocupado.
¿Qué tipo de películas le gusta?No me gustan las fantásticas o de ciencia ficción; prefiero algo real.
¿Y qué le gusta leer?Novelas, algunos libros cristianos, cosas de interés general. Solo he leído una biografía, la de Dostoievski, el ruso que era un poco loco. Me gustan Coelho y Ernesto Sábato, que falleció hace poco. El primer libro que leí fue "El túnel", que me pusieron en el colegio en Colombia. La literatura colombiana también me llama la atención. García Márquez es complejo, pero interesante.
¿Se acuesta temprano?No, porque duermo por la tarde. Me acostumbré a la siesta en Argentina y eso hace que me acueste hacia la medianoche, un horario tardío para lo que se acostumbra en Oporto, con horas más parecidas a las colombianas.
¿Se siente acogido en Oporto?Sí, mucho. Me han tratado muy bien desde que llegué.  El cariño que me ha trasmitido la gente durante el tiempo que he estado ha sido maravilloso. Me han hecho sentir muy cómodo. Obviamente eso va de la mano de los resultados deportivos y el rendimiento que yo pueda tener, eso está claro, pero tanto la gente del club como los hinchas y los habitantes de la ciudad expresan su cariño y se esmeran por servirme de la mejor manera. A veces me asombra tanta amabilidad y tan solo tengo palabras de agradecimiento.
¿Qué tal se defiende en portugués?Lo manejo. Trato de aprenderlo y de dar las entrevistas en portugués. Es un idioma lindo. No es tan difícil de aprender.
Sus resultados deportivos son más notorios en el Porto que en la Selección Colombia. ¿De qué manera lo aprovechan mejor en Portugal? Yo creo que este es un club con una organización de muchos años, con un esquema táctico definido, fijo. Siempre se juega de la misma manera y han mantenido la columna vertebral del grupo durante muchos años. Solamente si sale una ficha, entra otra y cumple el trabajo de la anterior. El plantel no se desmantela y tiene una idea clara de juego. Este fue un detalle bastante importante cuando llegué: simplemente tuve que entrar en un equipo que ya se conocía y sabía cómo jugaba. Traté de aprender con rapidez y hacer mi trabajo, que consiste en marcar goles. Entendí el sistema de juego, comprendí la ambición ofensiva, vi que llegaban mucho al área  y supe que solo se necesitaba que yo estuviera en el lugar adecuado. Cada uno cumple su función dentro del equipo.
De manera que esa organización es la clave del equipo...  Sí. Cuando en un equipo de fútbol todas las piezas están andando en óptimas condiciones, las individualidades obviamente van a resultar. Es trabajo de todo el equipo: yo sé que sin ellos no podría hacer lo que hago hoy. En la Selección a veces es difícil. Se entrena tres días, se cambia de técnico, los jugadores no nos conocemos, en ocasiones no estamos familiarizados con el sistema táctico o adoptamos un estilo de juego que no nos conviene. A veces es muy defensivo o a veces muy ofensivo, por citar ejemplos. Son diversos los factores que hay que tener en cuenta en una selección que con tan pocos días de trabajo no puede ofrecer un resultado óptimo.
Hay una lista de equipos europeos interesados en usted. ¿Cómo ve su futuro inmediato? Lo único cierto hoy en día es que tengo dos años más de contrato con Porto. Trato de aislarme de todos esos comentarios; estoy muy enfocado en terminar este año bien y en los dos campeonatos que tenemos por delante [la liga nacional y la europea]. Ambas partes tenemos buenas intenciones de aumentar el vínculo contractual con el equipo, pero son decisiones que tendrá que tomar la dirección en su momento.
¿Cómo es su relación con Colombia? Visito a mi familia y extraño la gente, las costumbres, la comida. Sueño con buñuelos, pan de bonos, arepas, sancocho, ajiaco y bandeja paisa... Trato de ir, pero a veces los compromisos son tantos que acortan mucho los días. En todo caso trato de mantenerme en comunicación por medio del twitter o del correo electrónico.
En el Porto lo llaman "el terror de las comunicaciones". No en vano estudió el primer curso universitario de periodismo en Argentina. Aspira a vincularse dentro de unos años a algún medio relacionado con el deporte. Por lo pronto algunos de sus compañeros y el resto de personal del club le tienen pavor cuando está cerca de las nuevas tecnologías. Al ver su reacción, él sonríe con sinceridad amable y tímida a la vez. Pero no cede. Sabe que es la manera de estar cerca de la gente. Sabe que debe estar conectado a este planeta, aunque sus seguidores lo tengan en el cielo. Es un astro con los pies sobre la Tierra.

Juanita Samper Ospina
Corresponsal de EL TIEMPO en España
Enviada Especial a Oporto (Portugal)
TOMADO DE:
Publicar un comentario